El poder de la atención

Cuando estudiaba mi maestría, un Dr. nos decía que nuestro cerebro solo puede atender una cosa a la vez, que si bien, podemos hacer varias actividades simultaneas, la atención es lineal. En 2010 leí el libro Los doce principios del cerebro del biólogo molecular John Medina quien me confirmaba que “cuando de la atención se trata, la idea de que podemos hacer varias cosas a la vez no es más que un mito. El cerebro se enfoca en los conceptos de manera secuencial, no simultánea” (2010:99).

Dice Nicholas Carr en su libro Los superficiales, lo que internet hace a nuestras mentes, que “la mente lineal está siendo desplazada por una clase de mente que quiere y necesita recibir y diseminar información en estallidos cortos, descoordinados, frecuentemente solapados –cuanto más rápido, mejor-“(2010: 15). Para Carr, el factor que está provocando este cambio en la atención es el internet. Con gran añoranza y crítica dice que, la lectura que antes era profunda y hasta meditativa, ahora es una práctica superficial. Se lee pero ya no es como antes de la llegada del internet. Nos hemos vuelto superficiales y distraídos. Esperé, estimado(a) lector(a), recibí una notificación y mi teléfono celular está sonando…

Apenas escribí dos párrafos y ya estoy dando la razón a Carr. El internet y los dispositivos que nos conectan son tecnología maravillosa, pero dígame, estimado(a) lector(a) ¿habrá alguien que escape a la distracción que provocan estos medios? Seguramente sí, pero la mayoría está engolosinado(a) con este juguete nuevo que día con día nos trae nuevas sorpresas.

La tarea que le propongo es clara y directa. Para conseguir un alto desempeño de nuestro cerebro en las áreas que requerimos, necesitamos mejorar la calidad de la atención. Ejercitar la atención para obtener resultados más favorables. Por ejemplo, en el aprendizaje áulico (el que se da en las escuelas) se recomienda a los estudiantes concentrarse al máximo, no dar pie a distracción por ningún motivo. Está suficientemente estudiado que “existe un fuerte vínculo entre la atención y el aprendizaje”, a mayor atención mayor aprendizaje (Medina, 2010: 86). ¿Verdad que no es cosa de otro mundo, estimada(o) lectora(or)? En el proyecto Cerebro plástico que le compartía en la publicación anterior, tuve dos estudiantes que mejoraron su atención a las clases e informaron importantes avances en su rendimiento escolar. Dejaron de lado el Smartphone, cambiaron de lugar en su aula, se alejaron de estudiantes que fácilmente los distraían y hubo clara mejoría. Ellos me compartieron que era impresionante, el cómo hacer algunos cambios en su rutina, provocaba avances significativos.

En otros contextos también es importante atender una situación a la vez. Le comparto el siguiente dato publicado en el portal de MVS Noticias : “tan sólo en el último año, el territorio mexiquense reportó más de mil 600 muertes por accidentes vehiculares, de los cuales casi 700 fueron provocados por el uso de los teléfonos a la hora de conducir” (González, 2018, recuperado de https://mvsnoticias.com/noticias/estados/uso-de-celular-provoca-40-de-muertes-por-accidentes-vehiculares-en-edomex-119/. Todos hemos visto como las personas dispersan su atención en dispositivos que les permiten conectarse a internet y el rendimiento de su cerebro disminuye. Los ejemplos de la distracción humana actual son incontables, así como sus consecuencias.

Hemos dicho que la tecnología es un distractor potencial, saltar de una aplicación a otra, tener encendido el televisor y al mismo tiempo estar “leyendo un texto” que se pausa porque nos avisan que nuestro pedido ya viene en camino y que hay ofertas que vencen en 30 minutos, nos convierte en seres aparentemente multitarea, pero ya nos quedó claro que no nos conviene este estado para sacar benéfico de nuestro cerebro. Por otra parte, están las emociones, que también juegan un papel muy relevante en la atención, porque si nuestro estado emocional es un revoltijo o una catástrofe, de inmediato se reflejará en nuestra calidad de atención. La tecnología es pasajera y retirándola de nuestro espacio podría ser suficiente para atender lo realmente importante, pero cuando se trata de estados emocionales que alteran la personalidad, no es tan fácil hacerlos a un lado y atender o focalizar lo importante. Las emociones interfieren severamente en nuestra disposición para atender o poner atención. Estimada(o) lectora(or) ¿le pasó alguna vez que vivió intensamente una experiencia emocional que no le permitía ni si quiera dormir? por ejemplo, la muerte de un ser querido o un conflicto intrafamiliar. Sé de antemano que sí. Son experiencias de las cuales nadie está exento. En esos momentos nuestro estado emocional nos reclama atención, mucha atención. Sin embargo, por otro lado, la cultura nos dice “evade” es lo mejor y vuelve a la “normalidad”. El tema que requería nuestra atención se va al pozo de las emociones reprimidas. Otras personas van a terapia y tratan de gestionar sus emociones de manera saludable y salen adelante. Ir a terapia en esos casos significa poner atención a lo realmente importante. El resultado es un aumento significativo de inteligencia emocional que muy seguramente se utilizará en otras experiencias similares. Ya no dolerá tanto y saldremos adelante más rápido.

Mejoremos la forma en la que tratamos nuestras emociones, atendiéndolas cuando es pertinente, porque ya hemos leído que es muy difícil atender otra situación si no disfrutamos de un estado de ánimo saludable. Es claro, también, que los estados emocionales son una variable a considerar en el aprendizaje escolar, por algo, en los últimos 10 o 15 años se ha hecho énfasis en el aprendizaje de habilidades socioemocionales en las aulas. Un cerebro que gestiona las emociones de menara inteligente aprende mejor que un cerebro con inteligencia emocional pobre. Estimada(o) lectora(or), si usted recuerda la publicación anterior, cité la inteligencia emocional como un aspecto importante para el buen desarrollo del cerebro. Espere por favor la publicación donde abordaré este tema, que tengo mucho que platicarle desde mi experiencia profesional como de investigaciones científicas.

Por último, le comparto que, la práctica de la meditación favorece en gran medida a la focalización de lo importante. La meditación se fundamenta precisamente en la atención interna. Romo (2014) cita a Wallace y Shapiro quienes sugieren:

Un enfoque que incluye diferentes prácticas de meditación. Su modelo se apoya en gran medida en el enfoque del budismo tibetano, y asume que el sufrimiento mental es en gran parte debido a los desequilibrios de la mente y que éstos se pueden superar mediante el cultivo de cuatro tipos de equilibrio: conativo, atencional, cognitivo y afectivo. Poner atención en ellos, a la hora de meditar, de rezar o de reflexionar puede ser una interesante clave para encontrar el equilibrio buscado (p. 66).

Somos seres humanos que por naturaleza tendemos a la distracción fácilmente (Car, 2010: 74) y en variadas ocasiones atendemos lo que no deberíamos y nos trae consecuencias negativas. La atención está dispersa y no está en el sitio correcto. La meditación o prácticas contemplativas nos ayudan a focalizar y priorizar los aspectos que confluyen en nuestra vida. Estimada(o) lectora(or) dese un buen tiempo para reflexionar y pruebe alguna práctica que le ayude a mejorar su proceso atencional, experimentará resultados no a corto plazo, pero los habrá, se lo aseguro.

Para profundizar en este tema de la “atención”, le recomiendo tres libros, los cuales, si se atreve a leer, los va a disfrutar porque le dejarán basto aprendizaje. Son tres bibliografías que están escritas en un lenguaje totalmente accesible y práctico:

  • Goleman, D. (2014) Focus, el motor oculto de la excelencia. México. Ediciones B Argentina.
  • Medina, J. (2010) Los doce principios del cerebro. México. Norma.
  • Romo, M. (2014) Entrena tu cerebro, neurociencia para la vida cotidiana. Centro de libros PAPF.

Estimada(o) lectora(or), la(o) espero en la siguiente publicación, donde le hablaré de “gestionar las emociones”, como un trabajo necesario para aumentar la inteligencia emocional y aumentar el rendimiento de nuestro cerebro en las distintas actividades en las que se encuentra activo.

Cuide su salud.

2 comentarios sobre “El poder de la atención

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