Inteligencia Emocional

Gómez Aceves R. Alessandra (2020) Cerebro plástico.

El ser humano ha desarrollado un cerebro que le permite experimentar emociones a niveles muy complejos, tan complejos que en ciertos momentos lo ha metido en serios aprietos por no manejarlas correctamente.

En este artículo, estimada(o) lectora(or) conoceremos el valor del buen manejo de las emociones y cómo éste tiene que ver directamente con la inteligencia emocional.

Las emociones están en cada decisión que tomamos; nos acompañan a donde quiera que vamos, incluso cuando dormimos. Los ensueños, esas historias que construimos cuando estamos dormidos y que comúnmente le llamamos sueños, están cargados de emociones. ¿No le ha pasado que uno de sus ensueños lo(a) despertado súbitamente, experimentando emociones fuertes? Seguramente sí.

El tema de las emociones es muy antiguo, me atrevo a decir, que desde la aparición del homo sapiens en África, algunos 3 o cuatro millones de años que es cuando los paleoantrpólogos dicen que se sofisticó el sistema nervioso humano. Pero me imagino que aquellos homo sapiens no debatían en torno al tema, mucho menos dimensionaban la cuestión en sus vidas presentes y futuras, pero sí se daban cuenta que experimentaban sentimientos, pues el cerebro que cargaban les daba esa posibilidad. –Estimado(a) lector(a), aquí hago una aclaración: cuando me refiera a sentimiento y emociones, será lo mismo. Me respaldo en actuales descubrimientos de la neurociencia en el terreno de las emociones. Mis teóricos son: el neurocientífico Antonio Damasio y la neurocientífica Lisa Feldam-.

Pues bien, me enfocaré, como lo mencioné al principio, en aspectos prácticos, que nos ayuden a tomar más en cuenta el aspecto emocional en la vida, así como aumentar la inteligencia emocional. Hacer un recorrido histórico del tema es harina para otro costal.

Martín Seligman (2002), conocido como el padre de la psicología positiva dice que, “la buena vida consiste en obtener una felicidad auténtica empleando sus fortalezas características todos los días en los principales ámbitos” (p. 378). Entre sus recetas para vivir una buena vida feliz, está practicar: la bondad, el optimismo, altruismo, solidaridad, en sí, todo lo que nos haga sentir emociones positivas. Gozar de emociones positivas, para Seligman significa mayor longevidad, menos enfermedades y por supuesto felicidad auténtica (2002: 37-78). No está demás, estimado(a) lector(a), recomendarle en este momento la lectura completa de ese libro. Puede encontrar una reseña más completa en haciendo click aquí. La obra de Seligman no es un libro de autoayuda, es un informe de investigación científica adecuado para cualquier persona en busca de la auténtica felicidad. Búsquelo.

Lo que descubrió Seligman tiene un siglo de antecedentes. Desde el comienzo de la psicología como ciencia, por allá a finales de 1800 con la investigación de los reflejos condicionados y la exploración del inconsciente y más con el impulso que le dio la llamada tercera fuerza de la psicología: el humanismo y la teoría del desarrollo humano entre 1950 y el año 2000. En este último período se elevó el interés sobre las emociones. En los años 90´s, los psicólogos norteamericanos Mayer y Salovey construyeron el primer concepto de inteligencia emocional, se referían a él como la capacidad del individuo para controlar y regular los sentimientos de uno mismo y de los demás utilizándolos como guía del pensamiento y de la acción” (Fernández, Extremera, 2007: 16). Hago notar que los Doctores Mayer y Salovey tomaron como punto de partida las inteligencias intra e interpresonal que en los años 80´s propuso Howard Gardner en la Universidad de Harvard.

Después de que Daniel Goleman popularizara el concepto de inteligencia emocional con su libro del mismo nombre, aparecieron montañas de artículos científicos y toneladas de libros tipo Autoayuda. En la actualidad, siguen abundando muchos estudios científicos relacionados con las emociones. El más reciente es “La vida secreta del cerebro. Cómo se construyen las emociones, de la neruocientífica Lisa Feldman. Considero que este libro es lo más reciente sobre las emociones. Feldman nombra su obra como la nueva teoría para entender las emociones: cómo el cerebro las construye y su implicación en la vida cotidiana.

Pues bien, estimada(o) lectora(or), no hay salida para considerar que el tema de las emociones es ordinario y fútil. Al contrario, le invito a centrar su atención en el cómo manejar adecuadamente sus estados emocionales, ya que de esto depende también el buen o mal rendimiento de nuestro cerebro. Una persona hábil en el manejo de sus emociones obtendrá mejores resultados en su familia, pareja, trabajo y relaciones sociales. En otras palabras, diría: una persona con inteligencia emocional alta, tendrá mejores resultados.

¿Cómo podemos evaluar nuestra inteligencia emocional?

Los doctores Mayer y Salovey inventaron el test MSCEIT –que actualmente se usa- para determinar el nivel de inteligencia emocional (IE) de las personas. Esta puede ser una alternativa para conocer nuestra IE. La prueba evalúa su capacidad para reconocer y regular sus emociones y las de los demás. Después de identificar su grado de IE tendría que ponerse a trabajar en los indicadores que resultó bajo(a). Ese es el trabajo difícil. La talacha psicoterapéutica (trabajo psicoterapéutico) que implica esto. ¿Cómo regular mis emociones? ¿cómo aprender a identificar las emociones en los demás? ¿cómo reconocer mis emociones? Me imagino que, después de hacer un poco de talacha psicoterapéutica tendríamos que regresar a ese instrumento, volvernos a evaluar y seguir en la talacha psicoterapéutica. ¿Quién ha hecho esto?

La nueva perspectiva para entender las emociones ya no es desde una teoría psicológica convencional, sino del campo de las neurociencias. Estas disciplinas informan sus hallazgos en base a experimentos de laboratorio y de campo. Feldman no incluye en su teoría test para evaluar la IE, basa sus conclusiones en la neuroconstrucción cerebral. La(o) invitaré a continuar este artículo revisando el siguiente vídeo a partir del minuto 15:59, aunque lo ideal es que lo vea desde el principio para entender la idea de la autora en el contexto que la desarrolla.

Gómez C. Jaime (Nota del Autor) [Junio 2020 15] Mensaje en la botella: Feldman, “La vida secreta del cerebro” [Archivo de vídeo] Recuperado de https://youtu.be/1AsBwHv7yFs

Estimada(o) lectora(or), le invito a poner en práctica las recomendaciones que hace esta neurocientífica de las emociones para aumentar nuestra IE y dotar de más herramientas a nuestro cerebro con el propósito de ayudarle a predecir mejor. La IE se fortalece, se amplia y actualiza al ser enriquecida por conceptos, derivados de distintas experiencias emocionales. Estoy de acuerdo con esta autora en recomendar:

  • Más lectura: usted elija los géneros que desee, pero lea profundamente de manera constante.
  • Busque y experimente experiencias nuevas de diverso tipo, que le permitan extender sus límites de conocimiento, sensaciones, emociones y aprendizajes. Desde caminar por un sendero que sea nuevo para usted, hasta tomar un proceso psicoterapéutico.
  • Elija algún tipo práctica meditativa. En el presente, hay una gran cantidad de neurocientíficos estudiando el impacto de la actividad meditativa en el cerebro, porque han descubierto que trae grandes beneficios para la regulación emocional, es decir, ayuda de manera directa al conocimiento y control de las emociones.

Nuestro cerebro es un órgano plástico estimulable, todo el tiempo. Estimado(a) lector(a), ponga atención a su inteligencia emocional, acepte las recomendaciones de la ciencia y trate de incrementar su inteligencia emocional, ya verá que los beneficios se verán reflejados en una calidad de vida mucho más saludable, porque, déjeme recordarle lo que le dije al principio de este artículo: “El ser humano ha desarrollado un cerebro que le permite experimentar emociones a niveles muy complejos, tan complejos que en ciertos momentos lo han metido en serios aprietos por no manejarlas correctamente”; esos “serios aprietos” pueden llamarse enfermedades mentales, como la depresión o trastornos psicosomáticos. También le dije que las emociones están en todas las decisiones que tomamos. Un incorrecto manejo de nuestro estado emocional puede derivar en decisiones equivocadas de pequeña a mayor escala.

Incrementemos nuestra inteligencia emocional para llevar a nuestro cerebro al alto rendimiento en lo personal, familiar, escolar, laboral y social.

Gracias por leer. Nos vemos en otra Nota el Autor.

Cuídese.

Bibliografía

  • Feldman. B. L. (2019). La vida secreta del cerebro. Cómo se construyen las emociones. México. Paidos.
  • Fernández, N., Extremera P (2005). La Inteligencia Emocional y la educación de las emociones desde el Modelo de Mayer y Salovey. Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado. 19 (3). 63-93
  • Seligman. M. E. (2011). La auténtica felicidad. México. Penguin Random House.

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