Construir hábitos

Jaime Gómez Castañeda (2020) ¡Eureka!

En el artículo anterior nos dimos cuenta de que potenciar la memoria es indispensable para poner a trabajar a nuestro cerebro de manera más eficiente y con ello, obtener mejores resultados en nuestras ocupaciones. Aprendimos que, repetir, repasar la información es una labor esencial que le sirve al cerebro para consolidar la información ya que, de lo contrario, se olvida. El cerebro es un órgano estimulable y plástico, es decir, que se moldea y cambia su configuración constantemente de acuerdo con los inputs que recibe, a través de los sentidos, y la forma en que determinamos procesarlos. La función cognitiva de la memoria es crucial para que el cerebro conecte redes neuronales y nos ayude a darnos cuenta, cada que abrimos los ojos por la mañana, que el mundo que observamos es el mismo de ayer.

Muy ligado al tema de la memoria, está el de los hábitos. Estimada(o) lectora(or) ¿ha escuchado hablar sobre los 7 hábitos de la gente altamente efectiva y de los super hábitos? Quizás si o tal vez no. Pero no me dejará mentir cuando le digo que usted sabe exactamente a lo que me refiero con hábitos y que este artículo no descubrirá el hilo negro sobre los mismos. Parte de la educación que recibimos los humanos es aprender distintos hábitos, que ayudarán al autocuidado y prevención de enfermedades de cualquier índole, así como a incrementar la calidad del desempeño en el trabajo y el estudio. Sencillamente, podemos decir que un hábito es una conducta aprendida que repetimos constantemente a veces para bien y en otras para mal. “Tengo el hábito de lavarme los dientes tres veces al día” y eso me ayuda a prevenir la caries y otros problemas dentales. “Tengo el hábito de comer postre todos los días” y esto me afecta para el control de mi diabetes pero me es indiferente.

Nuestro cerebro lleva a cabo un sinnúmero de funciones, entre ellas la del aprendizaje. He dicho que el hábito es una conducta aprendida que repetimos constantemente, y le agrego, que desaprenderla es difícil. Los hábitos pueden ser sencillos de aprender, algunos dicen que a temprana edad es más rápida su adquisición, pues está reconocido por los neurocientíficos que la niñez es un periodo crítico (favorable) para el aprendizaje. Cuando tenemos más años, el cerebro sigue aprendiendo, pero disminuye su rendimiento. Bien, para el aprendizaje de un hábito y de otras conductas intervienen una gran variedad de factores. Cada cerebro aprovecha sus recursos disponibles para aprender; habrá personas que se les facilite desechar viejos hábitos y construir nuevos, habrá otras que no les será tan sencillo. Los cerebros están moldeados de distinta manera, de otra forma sería demasiado fácil dar de alta a pacientes que van a psicoterapia con algún tipo de adicción o trastorno.

Ya lo mencioné estimado(a) lector(a), se trata de desechar viejos hábitos (viejas conductas repetitivas) y construir nuevos hábitos, como un recurso necesario e indispensable para que el cerebro funcione a un nivel de alto rendimiento. Cosa fácil, ¿no cree?

Desde que apareció el paradigma psicológico conductista de la mano de John B. Watson, quien se apoyó en descubrimientos del fisiólogo Ivan P. Pavlov se han propuesto alternativas para lograr el desaprendizaje (si a usted le interesa conocer la historia de la psicología, de una manera muy panorámica, visite mi artículo Historia de la psicología). Una de las que ha tenido mayor éxito es la psicología cognitivo conductual -que en otro artículo le compartiré en qué consiste y sus beneficios en la salud mental- cuyo objetivo central es el cambio de creencias derivadas de distorsiones cognitivas. Le decía anteriormente que un hábito es una conducta aprendida y que en su aprendizaje intervienen diversas variables; una de ellas son las creencias específicas que elegimos para legitimar o validarlo. Entonces dejo en claro la siguiente idea: Todos los hábitos están construidos por un sistema de creencias. Ejemplo: “Me baño todos los días con agua fría porque es muy bueno para la circulación sanguínea y mejora mi estado de ánimo”, “hago ejercicio porque activa mis neuronas y me incrementa la autoestima”,  “tengo el hábito de estudiar todos los días a las 5pm porque aumenta mi aprendizaje”, “levantarme y practicar meditación durante 1 hora, me reconforta y ayuda al manejo de mis emociones”, “desde hace 15 años, tengo el hábito de fumar porque calma mi estrés y ansiedad”, “uso drogas porque me hace sentir muy bien”, “me lavo las manos solo 35 veces al día porque es bueno para evitar enfermedades”, etc. Etc. Etc.

Construir hábitos

Estimado(a) lector(a) si investigáramos cómo es que se formaron o, mejor dicho, se aprendieron esos hábitos, encontraríamos muchas respuestas ya que , como lo mencioné, cada persona fundamenta sus hábitos en un sistema de creencias particular: se sigue un estereotipo social, se aprendió en la escuela, un amigo se lo aconsejó, lo vio en internet o quizás lo inventó por sí mismo para comprobar resultados.

En este artículo le invito a construir hábitos que ayuden a potenciar su memoria, descubrir el poder de la atención y hasta donde vamos con esta serie temática, que aporten beneficios a la regulación de sus emociones. Si da cuenta, si decidimos mejorar el rendimiento de nuestro cerebro, todas las acciones deben de ir sincronizadas para que los resultados de la interacción de las redes neuronales sean más creativos y provechosos. El hábito de repetir lo aprendido y socializarlo es un hábito que ayudará a la consolidación neuronal de la memoria. El hábito de poner toda nuestra atención en lo importante traerá como beneficio prevención de accidentes y mejora potencial de la memoria y el aprendizaje. El hábito de practicar meditación a cierta hora y con una disciplina específica, fomentará la atención y el aprendizaje, entre otros.

Antes le comentaba que el cerebro funciona en base a los recursos con los que cuenta, pues ayudémosle construyendo hábitos positivos como herramienta de trabajo para el ensamblaje neuronal. Le comparto un ejemplo más: No podemos estar sentados al pie de un árbol y esperar que caiga sobre nuestra cabeza una manzana y luego gritar “¡eureka!”, si no trabajamos para ello. Isaac Newton si trabajo arduamente para ello. Imagine que durante mucho tiempo trajo en su mente como paranoia las ideas e hipótesis acerca de las leyes de la gravedad, hasta que un día su cerebro, a través de la red neuronal por defecto (Damasio, 2019:133) le dio el clic final y apreció “la ley de la gravedad”. Este producto que ensambló su cerebro es más asombroso aún sabiendo que Newton padecía depresión, hipocondría, insomnio, cambios de conducta y otros síntomas. Isaac newton tenía muchos hábitos positivos.

Estimada(o) lectora(or) construya hábitos que beneficien a su cerebro, pero siempre tenido en cuenta su crecimiento y desarrollo humano ya que hay hábitos negativos que van en contra y empobrecen de golpe la calidad de vida. Los hábitos que elija practicar fortalézcalos con un sistema de creencias o conceptos bien fundamentados y repítalos hasta que se consoliden en su memoria. Algunos dicen que en 25 0 30 días se forman, yo lo dudo rotundamente. La clave es el convencimiento y la repetición. Constante repetición.

Por último, antes de acudir a Youtube o a otra fuente mágica acuérdese que la construcción neuronal de los hábitos debe estar relacionada con otros factores para que su cerebro sincronice sus intenciones y le obsequie resultados de alto desempeño.

No se pierda el siguiente artículo de esta serie: “Desarrollar el pensamiento positivo”. Lo(a) invito a inscribirse por correo electrónico para que no se pierda ninguna nota.

Gracias por leer, nos vemos en otra Nota del Autor.

Sígase cuidando por favor.

Bibliografía

  • Damasio, A. (2019). El extraño orden de las cosas. La vida, los sentimientos y la creación de las culturas. México. Paidos.

Un comentario sobre “Construir hábitos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s