Análisis del programa de TV Big Brother

20 de mayo de 2002

Ensayo publicado en el marco del 1er festejo

del día del psicólogo(a) en el Instituto de Estudios

Superiores de Autlán (Hoy Universidad del Valle la Grana)

Introducción

Resulta interesante cuestionar los temas del debate actual ya sea en lo político, económico, psicológico, legal, social, educativo, etc. pues pone a prueba nuestra capacidad intelectual, hace visibles nuestros límites cognoscitivos o refuerza un aceptable sentido crítico, analítico, basado en la preparación científica y no en el sentido común.

La idea principal de este breve ensayo es compartirles una serie de reflexiones, desde mi formación psicológica, a cerca del programa llamado Big Brother que ha causado gran interés en nuestro México y otros países.

¿Qué se dice que es Big Brother?

El programa puede tener muchas definiciones si lo revisamos desde diferentes marcos teóricos. No me referiré a la traducción literal que del inglés al español sino, más bien, al concepto que se da al programa.

El creador de este “fenómeno”, como algunos le llaman, es el holandés John de Mol. Es un programa producido por la Empresa Endemol. Se puede decir que, Big Brother es un proyecto televisivo que en su propósito más general consiste:

En dar a conocer de qué manera se puede dar una convivencia entre 12 personas que se conocen en el instante en que entran voluntariamente a encerrarse en una casa donde sólo hay dos recámaras y dos baños. Además 40 cámaras y 60 micrófonos que los vigilarán durante las 24 horas del día. Con el único fin de que el ganador, pues 11 serán expulsados por el público televidente, recibirá la cantidad de 2.5 millones de pesos.

Cada uno de los participantes contará con un presupuesto de 20 pesos, por lo que tendrá que negociar qué comer, qué comprar. Conforme vaya pasando el tiempo se van a dar alianzas, estrategias, amoríos, se van a conocer los del norte con los del sur, describió Sergio Vaitman, productor de contenidos en Argentina y Pedro Torres productor de Big Brother México (www.esmas.com, 2002).

Asumo que, Big Brother es una micro sociedad capitalista, donde se observa el individualismo. Es una micro sociedad excluyente. Pensemos un momento en los criterios que utilizan los habitantes de la casa para expulsar a sus integrantes, donde a la persona se le margina por sus defectos y esta exclusión se ve apoyada o reforzada por una sociedad consumista que acepta esos criterios deshumanizantes. Desde mi perspectiva esto es igual a: “no me sirves, te excluyo”.

El tema de la dignidad humana deja mucho para comentar. Issa Luna, Columnista especializada en derecho a la información, en el periódico “La Crónica de Hoy” propone una serie de cuestionamientos respecto a la frase “se hace público lo privado” y que sin lugar a duda tiene que ver con la dignidad humana:

Sabemos que el derecho a la vida privada, a la intimidad y a la propia imagen son derechos humanos que protegen un ámbito de la personalidad humana en el que se asegura la estabilidad, tranquilidad psicológica, la dignidad moral y el honor de una persona. Pero ¿qué pasa cuando un individuo renuncia voluntariamente a todo o parte de ese ámbito del derecho humano a la vida privada, intimidad e imagen?, es decir, ¿qué pasa cuando el individuo dice convencido: “qué tanto es tantito cuando ganaré dinero y fama”? Aquí la pregunta principal, y adelantando el trasfondo de la discusión es la siguiente: ¿hasta qué punto el derecho puede y debe reglamentar estos derechos fundamentales cuando se encuentran voluntariamente cedidos por el sujeto de derecho a las fuerzas del mercado, del poder económico o político?

Continuando con esta reflexión, encontramos en el artículo 5 constitucional (México) algo que podría dar respuesta a esta serie de ambigüedades, a saber: “la televisión tiene la obligación de respetar principios de nivel social, dignidad humana y de la familia”. Sin embargo, no especifica en qué consisten esos principios

Alva (2002) señala que es necesario reformar el marco legal de los medios de comunicación mexicanos porque está rebasado por la realidad. Es un juego muy familiar, tal vez por eso tiene tanto éxito en más de sabe cuantos países.

Citas desde la red: www.esmas.com (Programa: Zona Abierta. 2002)

Javier Esteinou, académico de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) resaltó que se trata de un “gigantesco negocio” que convierte al individuo en “rata” o “cucaracha” por ganar 2.5 millones de pesos. “Es una extensión de los talk show de televisión y busca un resorte para acaparar audiencia y aumentar el rating sin fijarse en el contenido y pasando por encima de cualquier principio”.

Alma Rosa Alva, del Instituto de Investigaciones Políticas de la UNAM, asevera: “No es la realidad social, es una representación”, opinó drásticamente, “hay una tendencia mundial a la simplificación de contenidos. Es contenido sin contenido. ¿Dónde está el beneficio de los televidentes”? –(se cuidan las formas y no los contenidos_ estoy de acuerdo) (¿además no creo que este tipo de programas retrate como se vive realmente en la sociedad o en los grupos pues esta realidad está modificada por el dato de que van a tener un montón de cámaras checándoles y esto modifica conductas e impulsos no?)

-El beneficio es el entretenimiento- aclaró Adela Micha.

-El problema es que los medios no conocen otras perspectivas y todo lo que toca lo convierte en espectáculo, como el rey Midas- sentenció Alva.

– Es que todo es espectáculo- puntualizó Vaitman.

El Big Brother, es un espectáculo que busca las ganancias de la empresa y sus anunciantes. No busca proponer nada a los espectadores. Se puede vaticinar que el interés del público se esfumará rápidamente, por la falta de sustancia del propio programa. (Manuel Zavala y Alonso 2002).

En mi opinión, creo que se esfumará este y otros programas del mismo tipo cuando la media de la población tenga un nivel de escolaridad de preparatoria –aunque lo dudo mucho-.

Vaitman, Esteinou y Alva concluyen tildando a la producción Big Broteher: como ‘Big Business’, invasión a la intimidad, simplificación de los contenidos televisivos, realidad simulada y voyeurismo (www.esmas.com, 2002).

Big Brother, un distractor más a favor del sistema o ¿ideología?

Big Brother como distractor es otro de los puntos de polémica que planteó Javier Esteinou. Consideró que esta producción es un mecanismo para minimizar “los grandes temas de la agenda nacional” como el IPAB, la distribución del presupuesto, el impuesto a la luz, etc.

Continúa Javier: “¿Qué me da socialmente Big Brother? Lo que están haciendo es televisión basura, parasitaria. Hacernos olvidar de los grandes problemas centrando la programación en la vida íntima, en la conversión de lo privado en público”, añadió.

No estamos trivializando, sólo hay nuevas fórmulas de llegarle a la gente- irrumpió -nuestra inteligente- Adela Micha. (www.esmas.com, 2002)

Resulta interesante este punto cuando nos damos cuenta de que al pueblo se le está adormilando, se refuerza la pasividad y con esto disminuye la capacidad de crítica, de análisis, discriminación, conformismo, ocio y demás.

A parte de los temas que señala Esteinou (2002) que pasan por alto en la verdadera realidad nacional, están otros que también merecen nuestra atención: las relaciones exteriores de México con Cuba, el tema México-Estados Unidos –aunque de antemano sepamos cuál ha sido y será nuestra posición ante los gringos-; el tema del espionaje, del desempleo, inseguridad, tratados de libre comercio con Latinoamérica, viajes a Estados Unidos y otros más que son de verdadero debate histórico trascendente.

Algo no raro en este programa es que en la casa de Big Brother no hay diversidad en el debate de temas: ¿será porque no tienen contacto con la sociedad o porque les censuraron algunos temas de conversación? Propongo reflexionar la siguiente cita:

Lo cierto es, que, durante la emisión de Big Brother México, no veremos relaciones explícitas de lesbianismo, homosexualidad o bisexualidad, aunque se sugieran. No iremos hablar de política, muerte, graves problemas sociales, ni de religión (Universidad de Sonora, 2002 www.uson.mx).

¿Qué hay de psicología en todo esto?

Considero que temas como este, deben ser analizados a profundidad por los que ejercen o están en formación psicológica, pues como todos saben el ser humano es un individuo social por naturaleza y desde esta perspectiva, en el consultorio o x práctica sicológica el entender la dinámica social en que se mueve este ente podría darnos pistas de cómo son afectados, sus procesos psicológicos fundamentales, qué porcentaje –si así le podemos decir- de lo exterior tiene que ver con sus conflictos.

Una de las preguntas que seguramente se han hecho cuando escuchan decir que un grupo de psicólogos seleccionó a esos jóvenes son: ¿Qué perfil psicológico se requiere para concursar en la casa de Big Brother?, ¿la psicología se ha prestado a intereses comerciales?, etc.

Me interesa compartir parte de lo que hizo la psicología en este proyecto. No se señalan pruebas psicométricas, pasos del proceso de selección, pero sí nos pueden dar una idea del alcance de esta ciencia en lo que respecta a la predicción del comportamiento:

Las estrategias psicológicas se basan en la selección rigurosa y controlada de los participantes. Estas pruebas psicológicas permiten a los productores conocer aproximadamente el perfil de los protagonistas de la historia. Así más o menos se pueden predecir cuales serán las reacciones de cada uno frente a ciertas situaciones (las pruebas del concurso, la convivencia entre ellos) e incluso las posibilidades de que se establezcan relaciones personales que den lugar a las parejas.

El perfil conductual de los concursantes es muy importante, ya que son los generadores de los acontecimientos. Es un denominador común entre ellos que, o han trabajado en el espectáculo alguna vez o tienen intención de introducirse en ese mundo o bien por defecto, desempeñan trabajos frente al público. Muchos son deportistas o desarrollan un fuerte sentido de la competitividad. Son extrovertidos, jóvenes, emocionalmente equilibrados y en la mayoría de los casos no tienen el futuro totalmente dibujado (Fernando Ramón Contreras).

Es difícil pronosticar los daños psicológicos en los televidentes, así como en los concursantes y aunque Contreras R. Fernando asevera que no hay porque preocuparnos porque se trata de una sicopatología del mirón o voyeurismo y sostiene que es una enfermedad colectiva y que por ser social queda disuelta. Finaliza diciendo: Si todos somos mirones es que no será una enfermedad. Yo pregunto: ¿dónde dejamos aquellos conflictos que se generan por la tele adicción: como, ¿la falta de creatividad, fracaso escolar, daños en el comportamiento social, etc.? (Isabel García 1999).

La frustración generada por la nominación y expulsión por miles de personas se ve compensada –al menos en apariencia- por las oportunidades de trabajo que se le ofrecen al expulsado(a) en Televisa.

Personas utilizadas

Nos reímos de lo que hacen, dicen, nos entretienen con su personalidad, su espontaneidad, con su lenguaje tan vulgar que solo refleja una porción de la sociedad; mientras otros se enriquecen, saquean al país económicamente, se ríen de nuestro tercermundismo, juegan con las conciencias, etc. El premio para el ganador, en comparación a lo que se está expuesto a hacer, y a lo que ganan las empresas extranjeras transnacionales y otras del país, es realmente una miseria vergonzosa. –me recuerda a la rata de Skinner, que después de un largo recorrido y memorizar su hazaña merece solo un trozo de queso-.

Issa Luna Pla al respecto añade:

Sabemos que existen personas por las calles que -según algunos- hacen cosas aberrantes por dinero, que su autoestima es definitivamente baja o nula, que no tienen pudor, o que demuestran su falta de moral y una formación alejada de las “buenas costumbres”. Pero cuando se trata de un programa en los medios de comunicación lo que no podemos admitir es que directamente estas aberraciones sean expresadas y difundidas por los mismos que las poseen, y no por unos actores profesionales que se piensa que, en la vida real, no son tan ridículos como sus personajes.

Entre los razonamientos que planteó Asociación a Favor de lo Mejor y la Unión Nacional de Padres de Familia, argumenta que el programa de Big Brother alienta una forma burda de jugar con la intimidad de otros, provocando una escalada de excesos donde el único criterio es el rating. (www.esmas.com, 2002).

Conclusión

Amiga y amigo lector, hoy es 20 de mayo de 2021 (día de la psicóloga y psicólogo en México), ¿le parece que la televisión ha cambiado? O ¿solo ha actualizado el formato y siguen los mismos objetivos?

Para alargar la reflexión, le cito solo algunos programas de televisión actuales: Acapulco Shore, Survivor México, Exatlon…

Le invito a leer 1984 de George Orwell, ahí encontrará más motivos para repensar.

Hasta la próxima Nota del Autor

Sígase cuidando por favor.

Nota: cuando escribí este ensayo, tenía 4 meses de haber egresado como psicólogo. Fui invitado por mi rector el Dr. Vitalicio Santiago Rubio Clemente a presentar esta reflexión ante un grupo de 60 estudiantes. Ofrezco una disculpa por la inconsistencia en la forma de citar las referencias. Eran mis primeros “pininos”.

Referencias

  • Revista: Psicologías para vivir mejor. España 1999. Editorial lapress. Artículo por Isabel García. P. 52
  • SÁNCHEZ VÁZQUEZ Adolfo La ideología de la neutralidad ideológica, en Ciencias Sociales; en La Filosofía y las ciencias sociales. Ed. Grijalbo, Colección Teoría y Praxis. México 1976. pp 293-194
  • Técnicas y recursos de investigación IV. Universidad pedagógica Nacional –Antología- Ed. SEP. Tercera edición. México 1993. p. 36
  • www.arts-history.mx Manuel Zavala y Alonso marzo 8, 2002. EL BIG BROTHER Y LOS REALITY SHOWS Coyoacán, Ciudad de México
  • www.cem.itesm.mx Dr. Fernando Ramón Contreras. Profesor de Periodismo y Vicedecano de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad de Sevilla, España.
  • www.esmas.com. SONDEOS DE OPINIÓN por: Noticieros Televisa. México, feb. 14, 2002
  • www.razonypalabra.gob.mx. Lic. Issa Luna Pla. Columnista especializada en derecho a la información en el periódico La Crónica de Hoy y colaboradora de Le Monde Diplomatique edición México. Directora ejecutiva de la Cátedra Konrad Adenauer de Derecho de la Información e investigadora de tiempo completo en la Universidad Iberoamericana Santa Fe, México Regulación de contenidos de los medios: Big Brother, entre el derecho y la ética
  • www.uson.mx Página web del Universidad de Sonora

Escrito por

Doctor en Ciencias del Acompañamiento Humano, Psicólogo, Psicoterapeuta, Profesor (Universidad de Guadalajara), ponente en diversos eventos académicos. Un ser humano en constante crecimiento.

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